¿Dónde quedaron los caballos del Libertador?

29 mayo, 2018/Historia

En vida el Libertador Simón Bolívar tuvo una veintena de equinos propios, varios de ellos olvidados por la historia. En su momento célebres puntas de lanza reconocidos como «Muchacho», «Mompozo», «Fraile» y «Guajiro», nobles animales que acompañaron a los patriotas en batalla en su mayoría entregando la vida en las gestas libertadoras como es el caso de «Guajiro» que murió en plena Batalla de Carabobo frente a las tropas de Miguel de La Torre.Texto

El más famoso de los caballos de Bolívar fue «Palomo», con el cual es representado en sus retratos, pinturas y estatuas, un hermoso ejemplar de color blanco de increíble alzada y con una cola casi hasta el suelo.

Cuenta la sabiduría popular que Bolívar llega en 1819 a Santa Rosa de Viterbo, actual Boyacá en Colombia. El Libertador llega al lomo de un cansado y viejo caballo que llevaba tiempo acompañándolo pero que ya no aguantaba la travesía. Bolívar intenta convencer a un campesino local llamado Juan de venderle una hermosa yegua tordilla que tiene en sus tierras, pero este se niega rotundamente.

Pasaron los días y la esposa de este campesino llamada Casilda tuvo un sueño, en el que su yegua paría un hermoso potro blanco el cual se lo regalaría a un general vencedor de muchas batallas.

Poco antes de marchar a la Batalla del Pantano de Vargas en la Nueva Granada, Bolívar recibe uno de los más hermosos regalos, una voz familiar toca su puerta, es Juan el campesino que le dice:

«General, aquí le manda mi esposa Casilda este caballo Blanco, hijo de la yegua que usted quiso comprar pues es usted el General victorioso que ella vio en un sueño».

Bolívar bautizó el caballo con el nombre de Palomo, lo montó y marchó a la batalla, saliendo triunfante al lomo de su nuevo compañero.

Palomo acompañó al Libertador en el campo de la Batalla de Bomboná y en la Batalla de Junín, siendo el más fiel de sus caballos.

Se cree que Bolívar con los años regaló a Palomo al general Andrés de Santa Cruz en Bolivia en el año 1826 y allí se pierde su rastro. Por otra parte, los habitantes del pueblo de Mulaló, municipio de Yumbo, en el Valle del Cauca, en Colombia, aseguran que Palomo murió en esa población el 17 de diciembre del 1840 coincidiendo con la muerte de su amo. Allí se encuentra una lápida indicando el sitio donde fue enterrado. De ser cierto que Palomo murió en Mulaló, entonces lo más probable es que el caballo se quedó allí en el año 1829, cuando Bolívar venía desde Ecuador hacia Bogotá.

Palomo es homenajeado siendo el caballo del estirpe y escudo de la República de Venezuela.Texto

Francisco Pérez Alviárez.

 

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